Opinión | Y…….Clasificamos

Por: Bernardo José Rivero Ramos

Yo también me siento alegre, al igual que usted, porque ese puñado de guerreros llamados selección Colombia clasificó al mundial de Rusia 2018. Y me alegro por Falcao que superó una etapa difícil de su vida cuando, por una sucesión de lesiones y de pasos desacertados por algunos clubes, ciertos comentaristas apocalípticos le habían diagnosticado un retiro del fútbol. Me alegro por el resto de jugadores y el equipo técnico que le ganaron a la adversidad; que le apostaron a no rendirse y entender que su esfuerzo es la lucha permanente de los colombianos por seguir adelante, por creer en lo que hacemos. Ellos no eran once jugadores corriendo detrás de un balón, era un país entero cobijado por un deporte para olvidarse de una realidad llena de falta de oportunidades, de violencia, de corrupción y otros males. Ellos nos hicieron reflexionar que si podemos vencer los obstáculos y enderezar el camino.

No voy a entrar en los vericuetos del planteamiento táctico porque de eso saben ustedes más que yo; pero sí entender que Nestor Pekerman planteó un equipo para que no le hicieran goles; y si no le hacían goles no perdía y si no perdía jugaba a las dos únicas alternativas que le quedaban, ir directo al mundial o a un repechaje, considerando que el resto de resultados en los otros partidos no le iban a ser todas adversas. Y así sucedió.

Juan Carlos Osorio había dicho hace poco, que cada día se convence más que la preparación mental no era una parte del proceso; que era todo. Y esto jugó un papel muy importante, definitivo, para que Colombia clasificara. Desde el revés sufrido ante Paraguay el primero que saltó a revivir la fe del equipo fue Radamel Falcao García; y nadie más que él lo podía hacer. Ospina estaba destruido moralmente; sus compañeros estaban compungidos y con un sentimiento de culpa a cuestas. “El Tigre” le puso el pecho a la brisa; empezó a frentear los medios de comunicación y en pocas horas inculcó a los colombianos que aún teníamos posibilidades de ir al mundial; que no todo estaba perdido, pero que necesitaban de su apoyo. Barranquilla, la alegre ciudad caribeña que tanto apoyo le ha ofrecido al combinado patrio, fue la primera en decir presente y pronto como pólvora empezó a regarse un contagio de apoyo y de actitud positiva a favor de los muchachos. La despedida rumbo a Perú, en el hotel Hilton Garden para la selección no podía ser mejor. Los hinchas acompañados por la banda folclórica de Baranoa arengaron a los jugadores, especialmente al arquero David Ospina, los llenaron de optimismo y partieron llenos de ilusiones a buscar su clasificación. El resto del país y  gracias al apoyo de los medios de comunicación, empezó a retomar la idea de que la esperanza es lo último que se pierde.

Ayer conocimos una infidencia en la que Fernando Parrado, un uruguayo, sobreviviente del avión accidentado en los Andes, el 13 de Octubre de 1.972 y quien para esa época tenia tenía 20 años cuando la vida lo puso a prueba. A esa edad vivió una de las situaciones límites más increíbles que registra la humanidad: el avión en el que viajaba chocó contra la cordillera Nando estuvo dos meses atrapado entre montañas nevadas, enterró a su madre y a su hermana, y para permanecer con vida debió alimentarse de los cuerpos de sus mejores amigos.  Hoy, a sus 64 años, recorre el mundo como conferencista para brindar su ejemplo de superación y liderazgo. Una conmovedora leyenda que se transformó en libros, documentales y película. Este caballero visitó a la selección Colombia en su lugar de concentración en Lima y les dictó una charla para reforzar la actitud positiva a los jugadores. No podríamos afirmar si fue determinante o no esta última charla, pero ayer pudimos ver en la cancha a un grupo de jugadores que antes de jugarse un partido, guerrearon su clasificación.

Debo confesar que yo había descartado la participación de Colombia al mundial con el resultado  ante Paraguay en Barranquilla. Que había escrito un lacónico “ADIOS MUNDIAL” en las redes sociales y que había pensado, incluso, no verme el partido de ayer. Cuando en las horas de la mañana pasaba por el parque La Floresta, aquí en Medellín, donde se encontraba Sandra Posada, corresponsal de farándula del canal Caracol en esta ciudad, acompañada de una buena cantidad de hinchas de la selección con sus respectivas camisetas, le pedí el favor para una foto y le dije.

-¿Será que nos podemos tomar la foto, así, sin la camiseta de la selección Colombia?

Me dijo

-Claro que sí ¿y por qué no la tienes?

Porque me la voy a poner cuando el equipo me sorprenda con la clasificación.

Se echó a reír. Posamos para que alguien de los presentes nos hiciera el favor al tiempo que me decía,

-tienes que ponértela, vamos a clasificar.

Crréanme que regresé con otra actitud a mi casa; decidí verme el partido con mi familia, pero por agüero no me puse la camiseta. Dos cervezas completaron mi alegría……¡Clasificamos!

Medellin, octubre 11 de 2017.

 

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