Ricardo Olea, el embajador de la décima

Por: Bernardo José Rivero Ramos

Hablar de Ricardo José Olea Hernández, es referirse a uno de los personajes más sobresalientes, exitosos e influyentes de la Décima y el Repentísmo en Colombia, de los últimos años. Ha sido protagonista principal en muchos lugares de nuestro país y el exterior para mostrar estas tradiciones orales; ha contribuido en su divulgación y enseñanza; convirtiéndola en un arte y un  espectáculo para los que asisten a escenarios o eventos que solo eran destinados apara cantantes, músicos o para la presentación de obras de teatro.

Cuando niño, Ricardo tuvo que ser “santiguado” en varias ocasiones porque le hacían “afición” o mal de ojo, debido a sus ocurrencias. Espontáneamente se ponía a cantar, a declamar y hasta recitar los comerciales de radio de la época, a sus familiares, vecinos o amigos, quienes le celebraban. Su abuela paterna, Juana Llorente era la alcahuete de su naciente talento artístico y le enseñó las primeras Décimas y canciones. La “afición” es un mal que portan algunas personas en su mirada que afecta solo a niños, animales domesticados o en cautiverio como loros, micos y pajaritos; y a las plantas. No se transmite por maldad sino por exceso de admiración. El portador, lleno de curiosidad, con solo fijar su mirada en un objetivo le causa daño. Si es un animal muere de inmediato como de un infarto; si es una planta se marchita y no hay forma de revivirla o recuperarla y si es un niño se le presenta una fuerte fiebre acompañada de dolor de cabeza. El mal no lo cura la medicina convencional, tiene que ser un curandero o “curioso”, que es como especie de chamán, que “santigua” al afectado con un cogollo de matarrón, el cual al terminar, queda totalmente marchito y la víctima  sanada de su afección. Se pueden imaginar la admiración que despertaba el pequeño Ricardo cuando mostraba esas cualidades. Muy inteligente y poseía una memoria prodigiosa para aprenderse con una rapidez asombrosa cualquier canción o Décima. A esa edad escuchaba a su padre, José Ángel Olea, rasgar una guitarra vieja, tratando de interpretar las canciones de Noel Petro o las rancheras de moda, en su intento fallido por ser un artista. Su esposa y madre de Ricardo, doña Temilda Hernández, le celebraba desde la cocina sus desafines con una risita sarcástica, al tiempo que le decía:

-¡ ahora sí vamos a salir de pobreza!.

Inicialmente la familia vivía en Tierralta, una pequeña población del Bajo Sinú, donde nació Ricardo; luego se trasladaron para Abrojal, en esa misma zona, cerca al municipio de Lorica. Era un hogar feliz, lleno de amor, de paz y armonía, donde vivió sus mejores años de infancia, al lado de sus hermanos Oswaldo, Leonardo Antonio, Oscar Vicente y Orlando José. Las únicas recriminaciones que se escuchaban eran las de doña Temilda cuando servía la comida y gritaba desde la cocina:

-¡Golpe e¨ muela!….¡ vengan a comer rápido, que se les enfría la sopa!

O Cuando los niños prolongaban sus juegos infantiles a la luz de la luna y el “Blanco Olea” amenazante les decía:

-¡Bueno,…..ya dejen de corrinchar,…..Es hora de acostarse…….A dormir todo el mundo!

Y los pequeños salían raudos a buscar cada uno su hamaca.

Hubo un momento en que se les “apretó el barro” y cierto día empacaron sus “corotos”  para Buenavista, en el año 1.978, buscando mejorar su calidad de vida. Los Olea vinieron a engrosar la inmigración de familias bajosinuanas que desde años atrás habían encontrado en el San Jorge mejores horizontes y más oportunidades. A partir de allí, empezamos a escuchar en Buenavista apellidos como Petro, Llorente, Montalvo, Humanes, Rubio, Luna, Mestra, Cogollo, Alamanza y otros más, como si estuviésemos en cualquier pueblo de esa zona del departamento de Córdoba. De hecho hay una verada con el nombre de un municipio del Bajo Sinú, Cotorra. Estas familias se vinieron a unir a las colonias Sabaneras y paisas para conformar una mezcla de culturas y razas que han marcado el desarrollo de este pueblo.

En el 2012, Olea Hernández lanzó su libro “La décima en el aula de clases”. Con este texto el educador residenciado en Buenavista busca que los docentes utilicen la décima como instrumento para enseñarle a sus alumnos y una forma de mantener viva nuestra tradición oral y las costumbres de nuestros abuelos.

“El Blanco Olea”, como cariñosamente se conoce a don José Ángel, compró una vivienda, por $10.000, al frente de la plaza San José y montó un “granero”. Allí empezó a reorganizar su vida con su familia, en donde años más tarde iría a funcionar la Casa de la Cultura con toda su estructura administrativa, escenarios para eventos y espectáculos públicos, lo que nos indica que Ricardo ha tenido siempre la fortuna de estar cerca a todo lo que tenga que ver con arte y  cultura. Desde esa época conozco a la familia con quien he cultivado estrechos nexos de amistad. Don José Ángel trabajó en la administración municipal de Buenavista, como Tesorero, en tiempos en que yo también estaba vinculado a ese ente territorial.

Recién llegado a Buenavista, Ricardo Olea conoció al acordeonero Medardo Ortiz, de quien dice fue su primer amigo en ese pueblo. Ricardo acababa de terminar su bachillerato en Abrojal y andaba en procura de trabajo. En una parranda con Medardo, conoció al profesor Never Montiel Tuirán (Compositor y escritor), quien lo induce a trabajar en la docencia y le hizo algunas recomendaciones para ingresar al magisterio, logrando ser nombrado en la vereda “las Cruces”.

Con Ricardo compartí vivencias musicales en  la agrupación de Julio Mejía y Edison Molina (de la dinastía de los Molina: Aniceto, Anastasio y William, quien hoy triunfa en escenarios de los EE.UU., México y Centro América). Esta unión musical grabó en la ciudad de Medellín un trabajo discográfico que incluyó una canción de Olea Hernández, “Presentimiento”. Luego de esa experiencia maravillosa, se dedicó a perfeccionar su actividad como repentista y decimero.

Ricardo Olea ha realizado una fulgurante carrera tanto en el arte como en la docencia. Su fecha de nacimiento marca la celebración de la fiesta del Dulce nombre de Jesús, 20 de enero del año 1958. Es Licenciado en Educación Infantil, Especialista en Informática y Telemática, docente de la Institución Educativa Sagrado Corazón de Jesús del municipio de Buenavista, donde ha liderado la enseñanza de  la reina de la tradición oral, la Décima. Ganador de la mayoría de los festivales de la décima que se  han organizado  en el país, entre ellos el Rey de Reyes (2004) en la ciudad de Campo de la Cruz Atlántico, ha realizado talleres de formación y conferencias sobre la décima en varios departamentos, colegios y universidades, ha asistido en varias oportunidades al Encuentro Internacional de Contadores de Historias y Leyendas en la ciudad de Buga y al Encuentro de Literatura Oral del Pacifico en la ciudad de Buenaventura, en el año 2007 participó en el XIV Festival Iberoamericano de la décima y el Verso Improvisado en la ciudad de las Tunas república de Cuba, autor de los  libros LA DECIMA EN EL AULA DE CLASES, y CAMINEMOS, los cuales contienen una serie de estrategias para enseñar a la décima, Ha sido invitado en dos oportunidades 2012 y 2014 a la República del Perú a eventos relacionados con la décima, es uno de los personajes invitados a las películas  PORRO HECHO EN COLOMBIA de la Artista Adriana Lucía y  HUELLAS la cual se estrenó en el mes de marzo del presente año en las salas de cine. En octubre del presente año  participó como invitado especial en un evento denominado un encuentro de hermandad realizado en la república de Chile cantando sus décimas en la biblioteca nacional en Santiago y otros eventos en ciudades de San Vicente de Tagua y en la ciudad de Paine.

Su afición por este tipo de poesías le surgió, cuando escuchó en una emisora de Barranquilla la propaganda de un ron, hecha en décimas, por Gabriel Segura Miranda de la Cumbia soledeña. Ya su abuelita le había enseñado a declamar “La Gran miseria humana”, de otro soledeño, Gabriel Escorcia Gravini, hecha canción por el gran Lisandro Meza. Dice que le debe mucho al departamento del Atlántico, especialmente al municipio de Soledad, en su carrera como decimero por las experiencias y el aprendizaje que le han dejado sus eventos, donde, además, ha tenido la oportunidad de conocer a grandes personajes de la oralidad del país y del exterior. Tuvo también unos referentes muy cercanos como el desaparecido maestro Rafael Pérez, de Colomboy y el doctor Alejandro Fidel Martelo Escobar de San Joaquín, municipio de Mahates en Bolívar, a quien le decían “El decimero mayor”, con quien sostuvo una entrañable amistad y a quien lamentablemente acompañó en sus últimos minutos de vida en el claustro de Santo Domingo, en Cartagena, el 16 de Septiembre de 2007, cuando falleció víctima de un infarto.

La DECIMA es una estrofa constituida por 10 versos octosílabos, de rima consonante; conocida también como Espinela, debido a que el escritor español Vicente Espinela, le fijó una estructura representada de la siguiente manera: abbaaccddc  (el primer verso rima con el  cuarto y el quinto; el segundo con el tercero; el sexto con el séptimo y decimo y el octavo con el noveno). También se habla de Décima francesa e italiana.Entre las clases de décima las hay libre, con pie forzado (al poeta se le da una palabra, una frase o un verso para que con ella termine las décimas), con pie pisado (después de la primera décima, el poeta que sigue debe iniciar su décima con el verso final de la anterior), seguidilla (cada decimero canta un verso y el siguiente continúa con otro hasta que todos terminen la décima), dos con dos (cada decimero canta dos versos), redondilla o glosa (cuando se les dan cuatro versos y deben componer cuatro décimas cada una de las cuales debe terminar en cada uno de los versos suministrados).

“La décima fue, durante muchos años la crónica de los pueblos. La oralidad en el Caribe siempre ha sido un elemento importante de integración, conocimiento social, diversión e identidad. La tradición oral, han dicho los investigadores, es la gran escuela de la vida. Es religión, historia, recreación y diversión. Además, es una forma de reivindicar el valor de lo popular en el desarrollo de la región”.

Hay países como España (En islas Canarias), Panamá, Cuba (en donde le llaman decimistas) y Puerto Rico, donde se hacen programas y concursos de televisión para decimeros y repentistas. De Cuba es Tomasita Quiala con quien Ricardo Olea ha tenido la oportunidad de compartir experiencias y de quien se dice es quizás la mejor repentista del mundo, es invidente y es capaz de hacer una décima y repetirla de atrás  hacia adelante; hacer cuatro pies forzados en una décima, lo que muestra es inmensa capacidad para el repentismo. En Suramerica hay un movimiento grande de la Décima. En Perú encontramos a un personaje que está haciendo un trabajo muy interesante de investigación, Cesar Huapaya Amado. En Argentina y Chile han desarrollado mucho el repentismo los llamados “Payadores” que improvisan en Cuartetas, Quintilla, Sixtillas y décimas lo que muestra el avance del repentismo en el cono sur. Hay movimientos decimeros en Uruguay, Paraguay, Ecuador, Venezuela y hasta en Brasil. En Colombia se realizan festivales en Campo de la Cruz, Malambo y Soledad, en el departamento del Atlántico. En Sabana Nueva, Córdoba se realiza quizás uno de los mejores del país, un concurso de décimas en tres categorías: Romántica, “de ocurrencias” y “Argumentada” en la modalidad de décima Glosada inédita. Hacen igualmente el concurso de décima repentísta.

La Décima es una manifestación poética muy enraizada en la cultura hispanoamericana. Hemos descubierto, con sorpresa, que está muy ligada a la música popular de muchos países; desde La Patagonia hasta México. La cantautora y folclorista chilena, Violeta Parra, publicó su biografía en Décimas. Canciones conocidas como “La cama vacía” de Oscar Agudelo y “No hay cama pa¨ tanta gente” del Gran Combo de Puerto Rico, son verdaderas décimas. Muchísimas  composiciones del género vallenato están estructuradas bajo esta expresión literaria: “Mi niñez”, “El pintor”, “Décimas de San Juan”, entre otros, del maestro Adolfo Pacheco. “La pesca”, “El Piñal”, “El Gallo fino” del compositor Emiliano Zuleta Baquero. “Tierra de cantores” de Carlos Huerta; “El turco Farid”, grabada por El Poncho Zuleta; “El Bozal” de Leandro Díaz, grabada por el inmortal Diomedes Díaz. Por su parte artistas de la nueva generación como Adriana Lucía interpreta “Voy a coger la maleta”, Carlos Vives compuso “Décimas del parecido”. La música Jibara en Puerto Rico es hecha a base de esta composición poética; al igual que El Punto cubano; algunos Huapangos mexicanos, el llamado “huapango arribano” y en música salsa “El derecho de nacer” de Oscar de León. Cabe destacar que en nuestra región el Licenciado Hermides Carvajalino escribió un libro, en décimas, como homenaje a los grandes intérpretes de la salsa; con prólogo del escritor Fernando Buelvas David.

Otra de las manifestaciones poéticas en las que se ha destacado Ricardo, es en el Repentísmo, para lo cual tiene una agilidad mental asombrosa y una habilidad para improvisar versos en cualquier momento y en cualquier escenario.

En Buenavista son muchos los niños y jóvenes que se han interesado por componer décimas.

EL REPENTÍSMO también se le llama “canto de improviso», que es una forma de poesía popular oral típica de algunas regiones de España y de varios países de América Latina, basada en la improvisación pero en la que todo se improvisa menos la estructura, usándose sobre todo las quintillas o las décimas. De esta manera, si un trovador o poeta empieza una controversia con una redondilla su contrario tendrá que seguirla de la misma forma.

Anteriormente la temática era casi siempre burlesca y se desarrollaba en forma de duelos de versos satíricos, sobre todo en circunstancias festivas en zonas rurales. Hoy se improvisa sobre cualquier tema de actualidad, en concursos o eventos citadinos o pueblerinos.

El Repentísmo también está muy ligado a la música; tanto en la tradicional o folclórica como la moderna. El Rapeo es una expresión auténticamente repentista aunque sus versos son generalmente “de a par”. En grandes eventos como El festival de la leyenda vallenata, hay un concurso especial para “La piquería”; en los llanos Orientales se improvisa a través del “contrapunteo” y en Antioquia con “las trovas”. En Cuba y Puerto Rico se repentisa mucho; incluso, los salseros improvisan al son de “Guantanamera”, de “Quitate tú pa ponerme yo” o de “Castellano que bueno baila usted” y los famosos soneros lo hacen en sus presentaciones.

Olea Hernández ha participado en diferentes festivales de décimeros a nivel nacional.

Todo esto ha contribuido para que la Décima y el Repentísmo, ingresaran al fabuloso mundo del espectáculo. Hoy podemos ver en grandes escenarios y eventos de relevancia, la presentación de decimeros y repentistas, quienes han encontrado un amplio nicho para mostrar su talento y ofrecer un repertorio variado y actualizado para deleite de asistentes. Ricardo Olea ha sido uno de los abanderados y hoy en día cuenta con una agenda permanente de presentaciones en Colombia y el exterior; algunas veces como concursante, otras como participante y en muchas de ellas como jurado para calificar algún concurso de nuestra oralidad tradicional hispanoamericana. Es el único decimero que la canta, la improvisa, la escribe y la enseña. Ricardo Olea ha cantado décimas en los Carnavales de Barranquilla, ha estado en eventos en ciudades como Bogotá, Cartagena, Cali; ha dictado talleres sobre esta poesía popular en muchos pueblos del departamento de Sucre, del Atlántico; en Villavicencio, capital del departamento del Meta; en Medellín, Concordia, Cocorná, departamento de Antioquia. Tiene un canal en Youtube, “La Décima en el aula de clases”; creó una aplicación en multimedia para que los niños jueguen en su computador haciendo décimas: Todo esto es un aporte valiosísimo al arte y la cultura en nuestra lengua. Portando siempre un sombrero vueltiao y su inseparable mochila, características de nuestra cultura caribeña, Ricardo Olea Hernández, de verdad, se ha convertido en un auténtico embajador de la Décima y el Repentísmo.

Ricardo José Olea Hernández contrajo matrimonio con Nelcy Arteaga, hija de un juglar bajosinuano, José Arteaga Páez, de Mata de Caña, compositor del porro que es la banda sonoro de la película HUELLAS, a quien Miguel Durán le ha grabado varios temas. Tiene tres hijos, entre ellos Harlinson, excelente acordenista, quien ha participado en el Festival de la leyenda vallenata en muchas ocasiones; quien es, además, guionista y estudió productor de cine y televisión. Tatiana, Psicóloga,  actriz, cantante y compositora; a más de ser la esposa del actor cordobés Carlos Vergara, es la protagonista de su película HUELLAS, estrenada este año en las salas de cine del país, con amplio renombre y reconocimiento internacional.

Cabe recordar también, que Ricardo Olea es instructor de música, toca el acordeón la cual ha enseñado a muchos de los que hoy son virtuosos de ese instrumento en Buenavista y en otros municipios, también interpreta algunas canciones con el saxofón alto, toca algunos instrumentos de percusión, ha participado en varias oportunidades en el concurso de la canción inédita en Valledupar siendo semifinalista en el año 2014, esta año realizó varios talleres sobre la décima en 5 municipios del departamento del Atlántico y en varios colegios del departamento de Córdoba. Sus alumnos fueron los ganadores en las tres categorías del concurso de decimeros estudiantiles que realizó  el periódico Meridiano de Córdoba a finales del mes de octubre del presente año.

Próximamente publicará BUENAVISTA UNA HITORIA DESDE LA MEMORIA DE SUS ADULTOS MAYORES,  obra sobre la historia oral del municipio de Buenavista el cual ha sido apoyado por la CUN, prestante universidad del país.

Tiene iniciado un trabajo sobre la poética popular en Colombia, próximo a editar.

Medellín, noviembre 8 de 2017.

MI REGIÓN.

Yo soy de una gran región

bañada por un gran río

que muestra su poderío

con orgullo a la nación.

Soy de todo corazón

de Puerto Libertador

de Uré pueblo encantador

que hoy conserva su nivel

y también soy de Ayapel

Acuario de Paz y amor.

Vivo alegre en Buenavista

en donde un día José Rojas

escribió en doradas  hojas

una historia progresista.

Me siento muy optimista

visitando a La Apartada

la que no cambio por nada

por su ambiente sin igual

y por su agua del pital

Planeta Rica es mi  amada.

Montelíbano es grandioso

de belleza  señorial

rico por el  mineral

que le da Cerro Matoso.

Pueblo Nuevo es majestuoso

por  su diabolín crocante

ese que en el mismo instante

embriaga por su sabor

hecho con magia y amor

para darle  visitante.

Yo que más puedo pedir

si en esta región que habito

el paisaje es más bonito

que otro que pueda existir.

Aquí se puede sentir

el fresco olor del maizal

y en el verde pastizal

se puede ver el ganado

que a mi San Jorge le ha dado

un nombre muy especial.

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