Reinaldo Ruiz: El rey del costumbrismo

Reinaldo Ruiz: El rey del costumbrismo

Por: Bernardo José Rivero Ramos

Quiero terminar una trilogía de crónicas sobre los más afamados  exponentes de nuestra oralidad regional, iniciada con DAVID SÁNCHEZ JULIAO, Loriquero; RICARDO JOSÉ OLEA HERNÁNDEZ, bajosinuano y ahora un sahagunense, REINALDO RUÍZ SIMANCA. Son tres facetas diferentes, la audioliteratura, la Décima y el Repentísmo; y, la Cuentería, pero con un mismo propósito, mostrar la cultura del hombre caribeño.

La cuentería oral se ha abierto también en los últimos años, un espacio dentro del fabuloso mundo del espectáculo. Podríamos definirla como “el arte oral de contar, u oralidad narradora artística, que consiste en comunicar y expresar por medio de la palabra, la voz y el gesto vivo, cuentos y otros géneros imaginarios que el cuentero inventa y/o reinventa en el aquí y ahora con un público considerado interlocutor, y que por ser comunicación no son literales respecto a la fuente”. Al cuentero hay que diferenciarlo del cuentachistes o del comediante que a diario vemos en la televisión.

Tuve la dicha y la fortuna de haber nacido en el campo y en algunas épocas del año llegaban a la finca, trabajadores provenientes de diversas zonas de nuestra región Caribe. No existía disponibilidad para tener televisión y la radio solo era escuchada unas pocas horas en el  día, cuando mi papá sintonizaba en un aparato de pilas marca Sanyo, emisoras de Montería y del interior del país, para oír noticias o los programas musicales de su gusto. Por consiguientes, nuestra diversión nocturna  era los juegos infantiles, ya desaparecidos, y los mayores jugaban dominós, cartas o cualquier otro juego de azar. Sin embargo, muchas noches nos reuníamos en el antejardín de la casa, a la luz de una linterna y de las lámparas de gas, para escuchar de algunos trabajadores y familiares los cuentos de Juan Bobo o Tío Conejo y Tía Zorra haciéndoles pilatunas a Tío Tigre; los de Pedro Urdemalas; los de los tres hermanos Pedro, Juan y Manuelito, de quienes recuerdo tenían tres perros “Rompe cadenas”, “Rompe candado” y el “Vuela más que el viento”, tranzados en unas interminables historias, muchas de las cuales no les alcanzaba a escuchar su fin porque me dormía en el regazo de mi madre. Recuerdo que uno se extasiaba y quedaba boquiabierto con la capacidad narrativa de estas personas y no faltaba uno que otro con sus historias de terror que a la hora de acostarnos nos daba miedo ir al patio a orinar solos, por temor a un aparato o alguna bruja. Debo confesar que esa época me marcó para siempre mi capacidad creativa para escribir historias.

Cuando vi por primera vez a Reinaldo Ruíz en Planeta Rica, me remonté a los maravillosos años de mi niñez. Vi a una persona con un extraordinario talento narrativa, que cautivaba poco a poco la atención de los asistentes. Con un lenguaje netamente campechano, sencillo, agradable y ameno, hilvanando en forma coherente sus historias  que nos hacían sentir más orgullosos de nuestro ancestro campesino. Desde allí le seguí  escuchando a través de varios medios audiovisuales sus cuentos costumbristas, que tanto reconocimiento nacional e internacional le han dado.

REINALDO RUIZ SIMANCA, nació en el corregimiento de Salitral, jurisdicción del municipio de Sahagún (Córdoba), el 5 de Enero de 1.976. Desde muy niño  mostró su vocación para narrar historias con sabor campesino, que le fue despertada escuchando el programa “El médico en su casa” del doctor OMAR GONZALEZ ANAYA, por la Voz de Montería y lo que alcanzaba a conocer del legado costumbrista a través de la literatura del doctor GUILLERMO VALENCIA SALGADO, “El compae Goyo”; de los personajes de DAVID SÁNCHEZ JULIAO difundidos en sus famosos cassettes, como referente de oralidad; del locutor costumbrista EDUARDO MENDOZA PORTACIO, quién emitía por la emisora Ondas de Urrá el programa “Alborada cordobesa” y “El compae Casiano” que tenía un programa en Radio Progreso de Córdoba, de Lorica. Sin embargo quiso iniciarse en el mundo de la declamación, pero una anécdota le enderezó el camino. Nos cuenta el profesor RAFAEL VERGARA ALVAREZ, gestor cultural de Sahagún, quién se constituyó en su descubridor y mentor, la afamada anécdota que llevó a Reinaldo a constituirse en uno de los más grandes cuenteros del Caribe colombiano:

“Eso fue en Octubre de 1.997, yo viajaba en un bus a la ciudad de Montería y al pasar por el frente de Salitral, de una casetica artesanal salió un joven delgado, moreno, ojos vivaratos (sic), con uniforme colegial, tomó el bus y se me sentó al lado. De inmediato me miró de pies a cabeza, varias veces, ante ello le pregunté:

-Cuénteme, ¿me le parezco a alguien?

-¿Cuál es la miradera?

-Es que yo lo llevo a usted en este bolso, respondió el muchacho.

Metió la mano en un bolso de tela de hamaca, desteñida por el uso, sacó un cuaderno viejo y empezó a buscar; sacó varios recortes de periódicos y de revistas, me los colocó en la mano y me dijo

-¿Ese no es usted?

-Sí, claro, le respondí.

-Es que yo quiero ser declamador como usted; yo lo he escuchado por la radio. Eso me gustó y me gustaría que me enseñe, ya yo se varias poesías.

Concertamos un encuentro en el colegio Andrés Rodríguez B, de Sahagún, el sábado próximo y asistió puntualito, me declamó varias poesías, recuerdo que una se llamaba “El tugurio”. Cuando terminó las muestras, me quedé pensando, lo veo bastante mal, pero, ¿cómo se lo digo?

-Bueno, agregué, estas bien de memoria, pero vamos a trabajarle a la voz, a las curvas melódicas, a la respiración y a la expresión gestual.

-Entonces, ¿eso quiere decir que estoy mal?, inquirió Reinaldo

-Hay que trabajarle bastante a la modulación; así no puedes declamar todavía ante un público.

-Pero yo también me se unos cuentos, le voy a referir el del beisbol.

Y arrancó; al terminar, yo toteado de la risa, le dije:

-Es que usted es un cuentero en potencia, ¡un cuentero natural!, costumbrista, ¡qué bien! Además, los cuenteros ganan más plata que los declamadores.

Los ojos se le encendieron. De inmediato empezamos las prácticas de respiración, cómo manejar las pausas, las curvas de la voz, manejo del micrófono y dominio del escenario. ¡Qué sorpresa!, esas recomendaciones las asimilaba con una velocidad impresionante. Fueron pocas clases, después le presenté al actor profesional Alberto Borja, de Cartagena y también le dio unas cuantas clases y eso fue todo. Al mes lo presenté por primera vez en una tarima frente a una plaza llena de público, haciendo un cuadro de una obra de teatro callejero, llamada “La vida en el filo de la navaja”. Él debía contar un cuento breve, lo hizo tan bien que la gente lo aplaudió a reventar, en el parque de Sahagún. Después yo dictaba unas conferencias sobre los géneros literarios y cuando llegaba el género narrativo, hablaba de las clases de cuentos, ahí lo llamaba para que contara un cuento costumbrista. Era lo mejor de la conferencia.

Viajando en un bus le dije, te voy a colocar un nombre artístico, para presentarte: Tú eres el Rey del costumbrismo. Rey, de Reinaldo y costumbrismo por lo que cuentas. Y así quedó. De los cien mil que yo me ganaba además de darle los viáticos le regalaba diez mil pesos (1.994). Luego formamos el grupo LA HORA DEL ESPARCIMIENTO, donde Remberto Martínez cantaba, Reinaldo contaba y yo declamaba. Cobrábamos 600 mil, 200 mil para cada uno. Después formamos el grupo ÉXTASIS, Luisa Fernanda cantaba, Reinaldo contaba y yo declamaba. Así duramos como diez años y de ahí Reinaldo se fue solo; hoy es un cuentero genial, que no pierde su esencia costumbrista con una capacidad narrativa impresionante”.

Reinaldo cursó su primaria en la Escuela Rural Mixta de Salitral y adelantó sus estudios de bachillerato en el colegio Marcos Fidel Suarez de Ciénaga de Oro (Córdoba). Se graduó como  Administrador de Empresas en la UNAD, sede Sahagún. Actualmente reside en el municipio de La Unión (Sucre) al lado de su esposa LUZ ADRIANA DE HOYOS y sus dos hijas Anyela y Lauren. Comenzó en la cuentería “mamando gallo” con sus compañeros cuando estudiaba bachillerato. En un acto  cultural de izada de bandera  narró un pequeño fragmento de un cuento costumbrista, aprendidos en el programa radial del médico Omar González Anaya y gustó tanto que prácticamente fue el inicio en la oralidad costumbrista. Su paso por la “escuela” del profesor Vergara le abrió las puertas para profesionalizarse. Su primera incursión fuera de Sahagún la hizo en un taller ofrecido por su instructor en el municipio de San Andrés de Sotavento (Córdoba). Más tarde se presentó en el festival “El Caribe cuenta” en la ciudad de Barranquilla, donde compartió presentaciones con cuenteros colombianos y de otros países y de allí empezaron a referenciar su nombre.

La cuentería oral toma fuerza en Colombia a finales de los de los años ochenta cuando el cubano Francisco Garzón Céspedes, poeta, narrador y dramaturgo, vino invitado por el TPB de la capital de la república, en 1.988, a dictar unas conferencias sobre la cuentería y que la Javeriana había aprovechado para que diera unas charlas también en la universidad. Muchos jóvenes, actores  de teatro de la época se interesaron por esta actividad, entre otros Carolina Rueda, Jaime Riasco, Juan Pablo Valderrama y Carlos Román. A partir de ese momento se descubre el potencial de oralidad que había en nuestro país. En la medida que el fenómeno fue creciendo se deslindan de la esquemática estructura del cubano. Más tarde se realiza un primer encuentro de cuenteros en el parque Lourdes de Bogotá. Luego se inician los festivales en otras ciudades colombianas, entre ellos el “Abra palabra” de Bucaramanga, “El Caribe cuenta” de Barranquilla; “Entre cuentos y flores”, en Medellín; “Quiero cuento”, en Bogotá; “Cuentemonos”, en Sahagún; “Y va el cuento pa’ lante” En San Pelayo (Córdoba); de igual manera en Riohacha, Guajira, el festival “Akuentajui”; en Ibagué “Mundo palabra”. A nivel internacional anualmente se realiza en la ciudad de Barquisimeto (Venezuela), el festival de la unión de narradores “Uno es”. En España, México, Ecuador, Costa Rica y casi toda hispanoamerica realiza eventos de esta naturaleza, con lo que se le abrieron las puertas a estos profesionales de la oralidad, convirtiendo el cuento en un espectáculo. Muchos de los que hoy forman parte del “Stand Up Comedy” se iniciaron en los eventos de cuentería oral callejera en la capital de la república.

A Reinaldo Ruíz hay que reconocerle su aporte a nuestra cultura caribeña, con el rescate que hace de la cuentería oral costumbrista y llevarla a diversos escenarios, entre ellos, la televisión; a reafirmar nuestra identidad cultural,  redescubrir varios personajes de nuestros costumbrismo criollos, como el ya desaparecido Carmelo Portacio, John Otero, Francisco Pacheco, el popular “Sandalio” de Sincelejo y nueva figuras como Bienvenida Anaya, licenciada de la ciudad de Montería; Gina Gutiérrez, de esta misma ciudad, nutricionista y estudiante de arte en la Cartagena, quién ingresó al fabuloso mundo de la oralidad gracias a Reinaldo. El maestro Reinaldo Ruíz, a parte de la cuentería, ha incursionado en nuevas actividades de la oralidad como el Stand Up Comedy, estuvo en RCN en un programa “Humor a la carpa”, trabajó un año en ese canal como asesor creativo de la franja de humor. Ha compartido tarimas y tiene referentes de cuenteros famosos  como el gran “Primo Rojas”, de Bogotá; Joel Sánchez, de Cuba, residenciado en Colombia; Cándido Pazó, de España; “Pacho Centeno” de Bucaramanga; en Ibagué a Ricardo Cadavid;  Valledupar con el maestro William Morón; el actor de televisión y cuentero, el cartagenero Alberto Borja; Andrés López, autor de “La pelota de letras” y Ricardo Quevedo, entre otros.

El Lambe, La creación, El peo de Genaro, San patacón, El abuelo, son los relatos más conocidos de Reinaldo. Dice que como profesional  prepara las presentaciones con un guion que lleva un hilo conductor, hace una elaboración de ideas, unos eslabones, para poner en escenas y luego de varias actuaciones se convierten en un libreto abierto  y dispuesto que si llegan nuevas situaciones se puedan incluir y pueda hacer parte de ese guion. No faltará una que otra improvisación que puede surgir sobre la marcha.

Medellín, Diciembre 7 de 2017

 

CATEGORIES
Share This

COMMENTS

Wordpress (0)
Disqus (0 )
error: El contenido de este sitio se encuentra protegido!!