Crónica | La Innovación Vallenata: Abel Tercero Morales y Alfredo “El Pollo” López

Crónica | La Innovación Vallenata: Abel Tercero Morales y Alfredo “El Pollo” López

Por: Bernardo José Rivero Ramos

 A mediado de los años ochenta, tres agrupaciones  marcaron el bum de la música vallenata en la región del San Jorge y el Bajo Cauca antioqueño: LA REVELACION VALLENATA, LA SELECCIÓN VALLENATA Y LA INNOVACIÓN VALLENATA; esta última con asentamiento en el municipio de Montelibano (Córdoba). La conformaron dos jóvenes con mucho futuro, Abel Tercero Morales, voz líder y  Alfredo “El Pollo” López, acordeonero, quienes desde su aparición iniciaron con paso firme.

Abel Tercero, nació el 7 de Junio de 1959, en Montelibao; hijo de un reconocido político de la región, don Abel Morales Pupo, quien ocupó importantes cargos municipales y  departamentales; y doña Bertilda Navarro. Desde muy temprana edad marcó su tendencia por la música. Cantaba en los diferentes actos programados al interior de su colegio. Sin embargo, cuando decidió dedicarse de lleno al canto, escogió la música balada. Asistió a diferentes eventos como el  “Festival nacional de intérpretes de la canción” que se realizaba en Planeta Rica. Pero dio un giro, para algunos inesperado, para  dedicarse a cantar vallenatos. Su punto de partida  hacia el éxito, vino cuando se encontró en el camino con el acordeonero Alfredo López.

Alfredo “El Pollo” López, nació el 27 de Junio de 1.963, en el corregimiento de Manizales, municipio de Cáceres (Antioquia), donde había nacido también, Darío Ricardo, acordeonero de “La Revelación Vallenata”. Sus padres Francisco López y Luz María Pérez, provenían  de la región de Bajo Grande, municipio de Sahagún (Córdoba), labriegos que se internaron en el Bajo Cauca, buscando una mejor forma de subsistencia. Como casi todo acordeonero empírico, Alfredo se inició con una violina que había adquirido su hermano mayor, Pedro. Pero Pedro solo sirvió como piedra donde su hermano menor edificó, no su iglesia, sino su música, por cuánto también compró un acordeón que terminó en manos de “El Pollo” quien si supo para que era ese instrumento. Tuvo un aprendizaje acelerado y empezó a dar sus pininos por toda la zona con cantantes ocasionales. Se radicó en Caucasia (Antioquia) por algún tiempo donde tuvo la oportunidad de tocar en la famosa Heladería Teherán y en el Estadero Los Recuerdos, sede de grandes espectáculos y que sirvieron como apoyo a los artistas de la región.

Es muy paradójica y cierta la frase que “Las oportunidades son calvas y hay que agarrarlas por los cabellos”, los dos jóvenes se encontraron y decidieron formar, de una, la agrupación que pronto les abrió la llave del éxito. Abel Morales, dueño de una voz potente, educada, con estilo propio (Abel Tercero cantaba como Abel Tercero, no como Diomedes ni Rafael Orozco o Poncho Zuleta, cantantes de moda y a quienes siempre los nuevos prospectos trataban de imitar). Como me decía el desaparecido cajero, Ramón Yepes, cuando lo escuchó con el tema “La Sardina”. “Ese muchacho canta duro, grueso y alto”. Es, quizás, la definición más acertada de la forma y estilo en que lo hacia el vocalista montelibanense.

Alfredo “El Pollo” López se trazó una rutina de ensayos, con mucha disciplina y dedicación,  para preparar sus presentaciones en los festivales de la región y para perfeccionar su estilo. Se convirtió en un virtuoso, en un gran digitador, quizás el más aventajado de su generación en nuestra zona, sin demeritar a sus contemporáneos y que quizás dio pie para que otro acordeonero de Montelibano siguiera esa línea, Elvin Anaya, “El Mafia”, quien hoy en día se encuentra también en la cumbre hasta el punto forma parte de la espectacular agrupación paisa “Los Gigantes del Vallenato”. A fuerza de escuchar y ensayar las canciones de Alfredo Gutiérrez, Emilianito Zuleta, Israel Romero y Juancho Rois, “El Pollo” López se convirtió en un acordeonero rápido, pero también con estilo propio.

Luego de la creación del conjunto que llevaría el nombre de  “Innovación Vallenata”, se empezó a desarrollar el protocolo de escogencia de músicos, canciones, programación de ensayos, presentaciones y montaje de su primer trabajo discográfico. “Y vuelve y tuerce la puerca el rabo”, surge el problema económico para grabar. Pero siendo Abel Tercero un joven bastante carismático, de una familia reconocida en Montelibano; un hermano, Aulio Gelio, trabajaba en la empresa Cerro Matoso y como decimos en nuestra tierra, Abel era  “un muchacho del pueblo”, lograron reunir recursos y grabaron en la ciudad de Medellín, en “Colmúsica”, su primer trabajo musical, LAS SARDINAS. El nombre del LP es el de un vallenato rápido, de la autoría de Alberto Marrugo, donde “El Pollo” López se sobra en la ejecución del acordeón y Abel muestra su talento y su estilo. En este proyecto participaron músico de la comarca, escogidos por los dos artistas, en los que se encontraban: Caja: Manuel Del Cristo Montiel, sobrino del acordeonero Alberto Montiel; Guacharaca, Juan Manuel Blanco; Bajo: Álvaro Cardona, primo de Abel; Congas: William López, hermano menor de “El Pollo”; Coros: Nelson Navarro-Hernán Marchena. Contaron con la coordinación musical del compositor planetarricense, Remberto Martínez. Esta producción fue lanzada en el año 1986. Las emisoras de la Costa Caribe colombianas y del interior del país, especialmente de Medellín, dieron un despliegue promocional a esta nueva pareja vallenata que tan  solo con ese primer trabajo, alcanzaron un  resonante éxito.

Sin embargo, Abel Morales conforma una unión fugaz con el Rey vallenato, Fredy Sierra y graban un LP en el año 1.987, con mucho sabor sabanero, EL ECO DE MIS CANTARES, donde aparece el mosaico, “Festival de porros” (Caimito, el guayabo de la ye, María Varilla, Fiesta en corraleja, Mi Sahagún y ay cosita linda) donde Fredy Sierra hace un despliegue musical en la interpretación de los aires sabaneros y Abel muestra, una vez más,  su calidad artística. Allí figuran canciones de reconocidos compositores como Calixto Ochoa, Julio de la Ossa, Hernando Marín y compositores de nuestra región como Tobías Rangel, Remberto Martínez y Alberto Marrugo, entre otros.

Regresa la Innovación Vallenata en el año 1989 y graban POR ADORARTE,  esta vez con el sello Victoria quien ya había adquirido los derechos musicales de su primer álbum. De ese trabajo musical sonó con mucha fuerza el paseo rápido, “Vitamina”, de Tobías Rangel. El título es tomado de un tema del profesor Lucho Garnica, de Ayapel, y se destacan canciones como “De niña a mujer” de Julio Cesar Rocha; “Amante” de Tobías Rangel; “Me enamoré” de Deimer Marín, entre otros. Esta vez fueron acompañados en el proceso de grabación, por los integrantes de la hoy agrupación “Los gigantes del vallenato” de Iván Calderón.

En 1990, graban su tercero y último álbum bajo el nombre QUE DIRÁN EN MI PUEBLO, que es el título de un paseo de la autoría de Rafael Brito, donde Abel canta con todo el sentimiento que se le pueda imprimir a una canción; su voz se escucha melancólica, triste y premonitoria; cantó con el alma. En ese trabajo musical aparecen nombres tan subjetivos como “Por última vez” de Tobías Rangel, “Cuando más te adoraba” de su propia autoría; “Cansado de perder”, de Roger Buelvas y “No lloraré” de Pedro Padilla. Parece que el joven presagiaba el camino de su partida sin regreso. Fue acompañado tanto en la guitarra como en el bajo por el gran José Vásquez.  El 18 de Marzo de  1991, en medio de la consternación total de su pueblo, falleció Abel Tercero Morales, apenas con 32 años de edad, dejándonos un legado musical y el recuerdo de una voz que supo interpretar nuestros aires musicales imprimiéndoles alegría, cuando el tema lo requería y mucho sentimiento, cuando eran canciones de ese corte musical.

Alfredo “El Pollo” López viajó a la ciudad de Bogotá donde se radicó y laboró por muchos en el poder judicial. Continúo su carrera, que aún mantiene activa y ha trabajado en importantes proyectos musicales como en FISTA VALLENATA, de la disquera Sony Music año 1996, donde graba el tema “Pobre diablo” en la voz de Carlos Barros. De igual manera con Adriana Lucía hizo una versión de “Los sabores del porro” del compositor Pablito Flórez. Ha realizado grabaciones con Jorge Luis Barrio, con quien conformó “Los príncipes del vallenato”, de igual manera con Alberto Camargo grabó el álbum “El Jamaqueo”; con su hija Luz Ángela, quién forma parte del conjunto “Las musas del vallenato”, grabó el tema “Obsesión; con Franklin Lora, grabó “El testamento” y actualmente hace pareja musical con el pelayero Carlos Correa, con quien acaba de lanzar el álbum musical “Cógela suave”.

La INNOVACION VALLENATA nos dejó una historia llena de canciones y recuerdos con la sinigual voz de Abel Tercero Morales y el acordeón de Alfredo “El pollo” López, que aún  disfrutamos por su calidad, versatilidad y talento. Indudablemente estos dos jóvenes siguen siendo  orgullo de nuestra región.

Medellín, Julio 14 de 2018.

CATEGORIES
Share This

COMMENTS

Wordpress (0)
Disqus ( )
error: El contenido de este sitio se encuentra protegido!!