Crónica | Jairo Paternina, estrella inmortal del Combo de las Estrellas

Crónica | Jairo Paternina, estrella inmortal del Combo de las Estrellas

Por. Bernardo José Rivero Ramos

“Óyeme Diosito Santo

Tú que de aritmética nada sabías,

dime por qué la platica

Tú la repartiste está mal repartida?

Óyeme Diosito Santo

en cuál colegio era que tú estudiabas?

Por qué a unos les diste tanto

en cambio a otros no nos diste nada?”.

Plegaria vallenata – Gildardo Montoya.

Conocí a Jairo, en ese entonces con el nombre JAIRO MERCADO, en mi época escolar en el colegio Andrés Rodríguez B, de Sahagún, ofreciendo los servicios musicales de LOS TRUENOS; una agrupación que combinaba el acordeón con instrumentos de música tropical sin adoptar el estilo de los Corraleros de Majagual, creada por Lucho Campillo y originaria de Planeta Rica. De esa camada formaba parte, Lucho Campillo, como director, acordeonista y cantante; el hoy médico, Pedro Nieves, un excelso guitarrista, que para la época, interpretaba en guitarra eléctrica los solos de Ricardo Rey; de igual manera, Hernán “El Piropero”de Arco, que tocaba caja y bajo; Eduardo “El Mono” Campillo, acordeón, timbaletas y coros; Daniel Peña, el popular “Mano Joso”, en las congas;   Remberto Agamez,  trombón; Alfonso Piña, saxo y clarinete; y, Jairo Paternina voz líder y bajo; todos músicos de alto quilate en nuestra región. Posteriormente Lucho viaja a Medellín y allí radica la agrupación, llevándose consigo a Jairo y a casi la totalidad del grupo, salvo pocas excepciones como Pedro Nieves, quien se fue a estudiar medicina a Popayán, una vez culminó su bachillerato en el Andrés.

JAIRO ANTONIO MERCADO PATERNINA, nació en Planeta Rica, en Junio de 1946, sus padres fueron Francisco Mercado y Tulia Paternina, quienes vivían en el sector de La Cruz. A los trece años de edad muere su padre, por lo que su señora madre se radica en Barranquilla al lado de dos de sus hijas. Sin embargo Jairo se quedó en Planeta Rica con la familia de un tío materno, don Raúl Alandete y doña Enmma Baloco, muy reconocidos en este municipio, ambos ya fallecidos. Al lado de ellos creció y en un intento por apoyar su educación, don Raúl Alandete lo envía a estudiar a la “Arenosa”, pero no se amañó ni tampoco quiso seguir estudiando y se regresó a Planeta Rica para dedicarse de lleno a la música con la anuencia de su tío.  Poco después doña Tulia Paternina y sus dos hijas viajaron a New York y se radicaron en el país del norte.

Jairo se inició como cantante de baladas, lo que le permitió perfeccionar su la voz y crearse un estilo propio. De hecho, en las presentaciones con Los Truenos hacia shows especiales interpretando música romántica. Su hermano, NAPOLEON MERCADO, fue vocalista principal de la orquesta LOS RIVALES, que impusieron aquel soberbio éxito “La Cantaleta” del maestro Eduardo Cabas (el papá de Cabas).

En unas corralejas de Planeta Rica, Jairo Paternina aún con Lucho Campillo, vino a disfrutar de las fiestas y en el desaparecido Club Planeta, del cual su tío Raúl era socio, había una presentación de “Los Graduados”. Jairo le solicitó al grupo que le permitiera cantar una balada, Gustavo Quintero no solo aceptó sino que  quedó impresionado con su voz y allí mismo le propuso que se vinculara con la orquesta. Inicialmente no compartía la idea porque decía que le debía mucho a Lucho Campillo, de todos modos con el apoyo y el convencimiento de don Raúl, tan pronto regresó a Medellín, hizo su vinculación a la afamada agrupación musical del momento en Colombia, “Los Graduados”.

Debido a la imperiosa necesidad de Lucho Campillo para apoyar los estudios superiores dos de sus hijas, ya que el ingreso a universidades de este país le fue difícil, disolvió el grupo y se marchó a México, donde por muchos años fue embajador de nuestra música colombiana. Hoy en día se encuentra en Los Ángeles, EE.UU. El resto de sus integrantes, “Mano Joso” se vinculó a la naciente agrupación de Enrique Díaz, al igual que “El Piropero” de Arco; “El Mono” Campillo regresó a su tierra natal y prácticamente abandonó la profesión de músico; Alfonso Piña ni siquiera había viajado con ellos, pero si se radicaron en la capital de la montaña, gracias a la mano de Lucho,  dos de sus hermanos, hoy grandes músicos, Juan y Carlos Piña; Alfonso siguió con su actividad en San Marcos; el maestro Remberto Agamez ingresó a otras agrupaciones.

Traemos a colación este hecho histórico-musical, porque en la vida de muchos artistas de nuestra región, estuvo el apoyo de Lucho Campillo, quién con los hermanos Molina, Aniceto y Anastasio, se constituyeron en pioneros y mecenas para que muchos alcanzaran la cúspide del éxito y la fama.

Con todo ese bagaje musical, Jairo ingresó a la orquesta LOS GRADUADOS del loco Gustavo Quintero, quien se había separado de LOS HISPANOS. Allí tocaba el bajo electrónico y ofrecía también sus shows como baladista y como vocalista alterno. En 1.972 acompaña a la agrupación en el Festival de orquesta de la ciudad de Barranquilla, donde Los Graduados se alzan con el codiciado “Congo de oro”. Con el grupo alcanzó a grabar algunos temas que se escucharon muy poco, “La luz” y una salsa del venezolano “Cheche” Mendoza, “Pensando en ti”, entre otros.

En 1975, al lado del maestro Álvaro Velásquez (Autor de “El Preso”, Fruko y sus tesos), funda en Medellín el famoso COMBO DE LAS ESTRELLAS. Allí es donde Jairo, por fin, muestra todo su talento y creatividad. Se inicia una verdadera era de “música tropical paisa”. Esta agrupación se constituyó en un ícono de los antioqueños y hasta la fecha, después de los fríjoles,  la arepa y la música de despecho no hay nada que tenga más sabor paisa que el Combo de las Estrellas. Jairo Paternina crea un estilo interpretativo llamado por el vocalista Fernando González, como  “Flamenco tropical”.

Pero, sin lugar a dudas, la canción que lo elevó a la cima fue “Plegaria Vallenata”, un tema del compositor Gildardo Montoya, nacido en zona veredal de Támesis (Antioquia) y quién cultivó una estrecha amistad con el artista planeterricense. La canción también fue exitosa con el maestro Enrique Díaz y el gran Alejo Durán. A Jairo lo empezaron a llamar “El indio” Paternina por sus facciones de indígena. En el Combo de las Estrellas,  compartió su vida artística con una verdadera selección de músicos: Manuel “El May” González, de San Juan de Urabá, como bajista, quien más tarde fundó su propia orquesta, hoy residenciado en México; Luis Fernando Meza, “Tomate”, pianista, que también formó parte de “Fruko y sus tesos”; Álvaro Velásquez, timbaletas; Fredy Ferrer, trombón; “Soplete” y “Olafo” Carreño en las trompetas y Beto Muriel en las congas, fueron, entre otros, el bastión de esta agrupación; de allí el nombre.

El legado musical de Jairo nos dejó éxitos como ‘Te lo juro yo’, ‘Limosna de amores’, ‘María Puñales’, “El baion de Madrid “,“morirse de amor” y tantas otras. Sus allegados dicen que era un extraordinario ser humano, sencillo, servicial, noble y muy buena persona. Pero hay un decir popular “Que lo bueno no dura”, la violencia demencial de este país dejó una nueva víctima, el 23 de Septiembre de 1.989, a las 8:30 de la noche, dos sicarios lo asesinaron quitándole al mundo de nuestra música tropical a uno de sus grandes talentos; Jairo Paternina murió en su ley, en su oficio, en la música; se cuenta que sujetos desconocidos en momentos en que se aprestaba a comenzar su show artístico, le cegaron la vida. El hecho se registró en el Estadero Doña Clarita, localizado a pocos metros de los semáforos del Cerro El Volado.  Los asesinos ingresaron al establecimiento y, después de quitarle por la fuerza la escopeta al celador, abrieron fuego contra el cantante y huyeron en una motocicleta. En ese momento contaba solo con 43 años de edad.

Jairo Paternina dejó dos hijos Jonathan  y Cynthia Vanessa, del matrimonio con doña Carmen Estrada con quienes, para la fecha de su deceso, vivía en el sector del Estadio en Medellín. Un año después del trágico episodio, se marcharon a fijar su residencia Londres.  Jairo tenía afición por los caballos, coleccionaba sombreros, le gustaba el fútbol y era amante de la música clásica a la cual le dedicaba muchas horas. Tuvo la oportunidad de viajar por casi toda Colombia, visitó varios países entre ellos EE.UU y Ecuador donde tuvo mucha acogida y grabó el tema “La guagua” con la orquesta de ese país DON MEDARDO Y SUS PLAYERS. Se presentó en varios programas de la televisión colombiana.

Después de casi 30 años de su trágica muerte, en nuestra región prácticamente hemos olvidado a uno de los más grandes cantantes que haya dado la música bailable en Colombia. Formó parte de esa generación de artistas de la Costa que echó raíces en Medellín y fueron protagonistas principales de la creación de un estilo musical muy propio del interior del país, diferente a los aires caribeños y venezolanos, como Rodolfo Aicardi, con “Los Hispanos”; Gabriel Romero, con “Los Black Star”, Juan Piña, al lado de paisas como Gustavo Quintero, Jaime Ley, y otras agrupaciones como “Los Golden Boys”, que tantos éxitos cosecharon y que tuvieron mucha acogida  a nivel nacional e internacional.

Medellín, Julio 29 de 2018.

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