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La campaña libertadora

La campaña libertadora

Por Ahmed Restrepo Enciso*

Las insurrecciones étnicas no hacen parte de la independencia, ni la revuelta comunera, pero sí fue la demostración que se podían levantar más de 20.000 personas con toda su logística. La primera expedición independentista fue la de Francisco de Miranda, que tuvo apoyo de Anne Alexandre Sabés (Petión) en Haití, sin obtener resultados positivos. Luego vino la Revolución de Quito, en 1809, donde fue líder Juan de Dios Morales, de Rionegro, Antioquia, pero fue reprimida.

Otros granadinos notables, fueron los antioqueños, José María Salazar Francisco Antonio Zea, el último quien fuera subdirector de la Expedición Botánica, director del Jardín Botánico en Madrid y Ministro de José I. El desgaste con los capitalinos por mantener el poder en sus manos, impidió la permanencia de aquella forma política de Estado inicial, que surgió con la independencia de Mompox, Cartagena, Santafé, Antioquia, entre otras; culminando con el fracaso de la Campaña del Sur y la muerte del presidente (e) Liborio Mejía (también antioqueño).

El coronel Simón Bolívar invita a Francisco Miranda y declaran la Primera República venezolana, que cae también. El Congreso de la Unión granadina da a Bolívar el grado de general y le entrega varios batallones para realizar la Campaña Admirable en su Venezuela, cuyo héroe es el antioqueño Atanasio Girardot. La pugna entre los dos Libertadores, del Oriente y Occidente, generales Santiago Mariño y Simón Bolívar, fue el fin de todas las tropas. Bolívar regresó donde Petión; allí fue elegido comandante del ejército venezolano; su desembarco en las costas falló, logrando escapar al Caribe, mientras que Mariño, sí lo consigue y retoma el oriente venezolano.

Ausente Bolívar, crean un congreso en Cariaco, donde lo relevaron del mando y dejándolo en triunvirato presidencial. Mariño asume como comandante; pero Bolívar reaparece. Los granadinos que estaban con José Antonio PáezFrancisco de Paula SantanderJosé María Córdova, Joaquín París y sus hermanos, entre otros, marcharon en su búsqueda. Bolívar es reconocido como jefe por Páez y Manuel Piar ha triunfado en Guayana dejándole libre un gran territorio lleno de recursos.

Bolívar, entonces, convoca a las provincias para que manden sus representantes al Congreso de Angostura, incluyendo al Casanare. Para granjearse al presidente Zea, asciende, el día anterior, de capitán a teniente coronel al joven José María Córdova, primo de aquel, con lo que logra su ratificación en grado y mando. Zea es enfático con Santander, para que el Casanare asista en calidad de provincia invitada, pues es granadina y así lo defienden el también antioqueño José María Salazar y Vicente Uribe. Zea, es nombrado vicepresidente del departamento de Venezuela de Colombia la grande.

Bolívar, recibe información del Casanare para invadir el altiplano. Llega hasta Tame, donde lo espera Santander e inician el camino del páramo de Pisba. Páez no cumple con su misión de entrar por Cúcuta, los caballos que envía son pésimos y pocos. Bolívar está a punto de regresarse, pero los granadinos se niegan. Santander ya había enviado una avanzada, dos meses antes, hasta el Valle de Tenza. Muchos llaneros desertan, entre ellos el gobernador Nepomuceno Moreno. La mitad de la vanguardia con Joaquín París, de madre medellinense, cruza en un día el páramo y llega bien, para tomarse Quebradaseca, segundo combate, después de Paya. A la retaguardia no les va igual; allí viene como jefe de Estado Mayor, Córdova. En la Batalla del Pantano de Vargas se quiebra el espíritu de las tropas del rey. Bolívar se apodera de Tunja, para rematar con la batalla en el campo del río Boyacá.

*Ingeniero geógrafo, miembro de la Academia Colombiana de Historia Militar y de la Academia Antioqueña de Historia.

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