Para tener en cuenta: Enfermedades subyacentes no impiden que se vacune contra el Covid-19

Para tener en cuenta: Enfermedades subyacentes no impiden que se vacune contra el Covid-19

Las personas que padecen enfermedades como diabetes, hipertensión, trastornos renales, etc., suelen preguntarse si deben o no vacunarse contra el COVID-19: la respuesta es sí y la razón es que, precisamente, tienen más probabilidades de padecer Covid-19 grave y morir, ¿o por qué creen ustedes que están incluidos dentro de la población priorizada en el Plan Nacional de Vacunación de Colombia?

Es que los números también son razones: en el país, hasta el 18 de marzo de 2021 a mediodía, el Instituto Nacional de Salud (INS) había reportado 61.498 fallecidos por Covid-19 y 23.790 de ellos padecía al menos una enfermedad subyacente, lo cual representa el 38,6% de los muertos.

Las enfermedades más frecuentes, según el INS, fueron, en el siguiente orden: hipertensión arterial, diabetes, enfermedades respiratorias, afecciones renales, problemas cardíacos, obesidad, cáncer, patologías de la tiroides, enfermedades cerebrovasculares, autoinmunes, ser fumador y VIH.

El médico, biólogo e investigador Pablo Peñaloza MacMaster explica que “las enfermedades subyacentes son procesos de disfunción fisiológica que incrementan el riesgo de enfermedad severa o mortalidad por otra enfermedad. Por ejemplo, enfermedades como el cáncer, la disfunción cardiaca, la enfermedad de obstrucción pulmonar crónica, la inmunosupresión, el VIH, o la diabetes (entre otras condiciones), hacen que el paciente sea más susceptible a la enfermedad severa o mortalidad por el Covid-19. Esto es debido a que todos los sistemas del cuerpo están interconectados con el sistema inmunológico, por esta razón, se recomienda priorizar la vacunación en personas que están en alto riesgo, lo cual incluye no solo personas con enfermedades subyacentes, sino también ancianos”.

Las enfermedades más frecuentes, según el INS, fueron, en el siguiente orden: hipertensión arterial, diabetes, enfermedades respiratorias, afecciones renales, problemas cardíacos, obesidad, cáncer, patologías de la tiroides, enfermedades cerebrovasculares, autoinmunes, ser fumador y VIH.

¿Y en el proceso de probar la seguridad y eficacia de las vacunas contra el COVID-19 incluyeron a personas con enfermedades subyacentes? ¡Sí!

El doctor Peñaloza asegura: “Los ensayos clínicos de vacunas contra el SARS CoV-2 incluyeron a personas con enfermedades subyacentes, y mostraron alta seguridad y eficacia en este tipo de personas. Por consiguiente, se recomienda primero vacunar a los pacientes con enfermedades subyacentes, especialmente porque son más susceptibles a la enfermedad severa y la muerte por el Covid-19”.

Respecto a los efectos secundarios que preocupan a tantos, el experto asegura que “es normal que las vacunas produzcan síntomas leves y transitorios como dolor de cabeza o cansancio. Históricamente, 1 persona en 1 millón desarrolla una reacción adversa severa después de vacunarse, y por esto se recomienda que las personas estén en observación por 15 minutos después de vacunarse”.

Ahora, ¿qué ocurre con las personas alérgicas?

“Si se ha tenido una reacción de anafilaxia (reacción alérgica grave) a uno de los componentes de la vacuna del SARS CoV-2, no se recomienda hacer refuerzo”, explica el doctor Peñaloza, aludiendo a que la mayoría de las vacunas anti-Covid disponibles necesita de dos dosis para inmunizar de forma completa (solo la de Janssen es unidosis). “Si se ha tenido una reacción severa contra otro tipo de vacuna, como la de la influenza, se recomienda consultar con un profesional de la salud, y estar en observación por lo menos por 30 minutos después de administrar la vacuna. Las personas con otro tipo de alergias, como alergias a alimentos, medicinas, látex, mascotas, insectos o substancias ambientales, sí pueden recibir la vacuna de acuerdo con los Centros de Control de Enfermedades de EE. UU.”.

Ahora, si usted apenas acaba de recibir una dosis (o incluso las dos), no puede dejar de usar el tapabocas y guardar las demás medidas bioseguras de inmediato. “La vacunación no genera una respuesta inmunológica instantánea. Muchas personas se quitan el tapabocas inmediatamente después de vacunarse, y esto las pone en riesgo de infectarse y trasmitir el virus a otras personas. Para estar altamente protegido contra el SARS CoV-2, hay que recibir el refuerzo de la vacuna, y después esperar entre 1 y 2 semanas para que las células B y T de memoria se expandan suficientemente (…) Incluso, se recomienda que todas las personas, incluyendo las ya vacunadas, sigan usando tapabocas por lo menos hasta que toda la población se vacune”, concluye el doctor Pablo Peñaloza MacMaster.

Por: Laura Anaya – Vía El Universal.

CATEGORIES
Share This