Opinión | ¿Quiénes son los híbridos?

Opinión | ¿Quiénes son los híbridos?

Por Edelberto José de la Ossa Anaya

Desde la antigüedad hasta nuestros días ha existido esa tediosa lucha de clases; en cada periodo histórico han sido denominados sus actores de diferentes maneras: hombres libres y esclavos, patricios y plebeyos, señores feudales y vasallos, burguesía y proletariado, patrones y empleados; esto con el fin de significar una supremacía y un estado de sometimiento entre unos y otros.

A La par de las revoluciones industriales en el mundo, además, de darse un alto crecimiento económico con la abundancia de bienes y servicios y la expansión de los mercados, se moldearon resentimientos que nacieron en virtud a este auge industrial; sentimientos que se materializaron en el trato indigno y paupérrimo a la clase obrera por parte de sus empleadores o patrones. Es así como esto dio origen a dos sistemas de organización, uno, El Capitalismo, basado en el libre mercado y en la protección de la propiedad privada, el otro, El Socialismo, donde el estado es el centro de todas las relaciones sociales, políticas y económicas, pero que tiene como fin último la desaparición del mismo luego de que se equiparen las clases sociales.

Resultado de lo anterior, estas teorías se han encargado de abrir grandes brechas ideológicas, mas incipientemente, en política, economía y defensa, a lo largo de la historia entre los ciudadanos del mundo, es así, que son responsables de grandes guerras entre potencias, las cuales centraban su foco de invasión y conquista sobre los países del tercer mundo, los pobres, o como yo los llamo, “las democracias de estomago”; además, también han inferido en la creación de movimientos opositores del uno y de la otra, verbigracia, El Fascismo de Mussolini o el Nacionalsocialismo de Hitler, movimientos que surgieron en Europa para contrarrestar la revolución comunista que se extendía por el mundo.

En la contemporaneidad, Capitalismo y Socialismo, mantienen una disputa por el poder global; y los que pregonan estas teorías se hacen llamar de derecha o de izquierda, republicanos o demócratas; y en la practica todo el que no comulgue con uno de estos ideales es del bando contrario, es fichado y estigmatizado en uno de los dos lados del pensamiento; no hay espacio para pensar diferente; no hay lugar para identificarse, por un lado, con la premisa capitalista de que los medios de producción son de propiedad privada y, por el otro, congraciarse con la igualdad de clases sociales… o eres “zurdo” o eres de derecha.

Es tan frágil y delicado apartarse de las orillas y ubicarse en el centro porque eres tildado de tibio, de falta de criterio o fundamento, y sin un norte; entonces, quieren que seas radical, que vayas a un lado, que te transformes, tal cual como convirtieron de manera forzosa a los Chocoanos, de liberales a conservadores, en el contexto de las luchas partidistas del siglo XX en Colombia. Entonces, significa que no hemos avanzado y que 100 años después seguimos pensando y actuando igual, sin respetar las libertades que pregona el estamento y aquellos que en sus discursos se vanaglorian por defender un estado social de derecho.

Aquellos que no se arrastran de un lado o del otro, que entienden que existen políticas, de derecha o izquierda, que no son antagónicas y que pueden convivir y aplicarse con el fin de que prevalezca el interés general; son los que llamo “Híbridos”.

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