Crónicas Viajeras | Por las  tierras del Cacique…

Crónicas Viajeras | Por las tierras del Cacique…

Por Rubén Darío Hoyos

Al visitar las tierras del Cacique de la Junta, Diomedes Diaz percibimos de inmediato esos bellos paisajes del Cesár y la Guajira enmarcados en el ambiente de la Sierra Nevada de Santa Marta, sus ríos que han inspirado a los compositores de esta tierra, donde todo se hace canción y las estampas de los pueblos indígenas aferrados a la defensa de su madre tierra. Llegamos primero a Rio Seco, en el piedemonte de a Sierra todavía en tierras vallenatas, población que hace parte del resguardo indígena Kankuamo cuyas deliciosas panelas se venden por todas partes.

Muy pronto pisamos los límites de los departamentos del Cesár y La Guajira en un bonito lugar llamado El Hatico, en referencia a un hato ganadero pequeño con sus casitas campesinas y verdes praderas que se pierden en el horizonte “con sabor a ganao” como lo evocaría Diomedes Diaz en sus cantos  dedicados a su linda Guajira.  Sesenta y tres años estaría cumpliendo el gran cantor y compositor quien nos dejó un 22 de diciembre de 2013 pero su música se quedó con nosotros.

En las estribaciones de la Sierra nevada de Santa Marta encontramos en nuestro recorrido a La Peña, otra población llena de historias, tradiciones y mucha música vallenata con su Festival de la Patilla  y nos acercamos al famoso salto de La Peña, la caída más espectacular de agua dulce de La Guajira.

Al avanzar en  nuestro viaje por las tierras de El cacique nos recibe un hermoso paisaje decorado con el llamado cardón guajiro, sus flores en forma de embudo de color blanco, abren por la noche, hasta el mediodía del día siguiente y el fruto es conocido en la región como Iguaraya, utilizada  por los pueblos Wayus con fines medicínales.

El cardón guajiro inspiró al gran Leandro Diaz, “con los ojos del alma” en una de sus parrandas por esas tierras y con su canto enalteció el vigor y la resistencia de la planta:

“Yo soy el cardón guajiro

Que no lo marchita el sol

Y entre penas y dolor

Yo vivo con alegría”

Llegamos a La Junta, llamada  con justa razón “el rincón más querido de la guajira”, en medio de bosques y paisajes con historias hechas canciones y donde los niños en las calles recitan los versos del cacique Diomedes Diaz. Por las tardes se reúnen en torno a un frondoso cañahuate que nos da la bienvenida soltando esas flores amarillas hasta darle forma a un hermoso tapete natural.

El “Cacique de la junta”, así lo llamó por primera vez en 1975 Rafael Orozco cuando grabó con el acordeonero Emilio Oviedo la composición de Diomedes Diaz, “Cariñito de mi vida”.

El nombre de La Junta se debe a la unión de los ríos San Francisco y Santo Tomás, en medio del pueblo, los cuales forman al final un solo cauce para caer al pozo de La Olla, sitio turístico por excelencia. Los viajeros visitan la casa de Berta Mejía, primer amor de Diomedes, madre de Rosa María Diaz, quienes conservan en una galería  de fotos y objetos del cantante.

Nos acercamos luego a la “ventana marroncita” en la casa de Patricia Acosta donde el cacique daba rienda suelta a su inspiración para conquistar a su amada.

“Hágame el favor compadre Debe

Llegue a esa ventanita marroncita

Toque tres canciones bien bonitas

Que a mí no me importa si se ofenden”

Allí en La Junta también tienen su festival porque en esa tierra no dejan de sonar  los acordeones, se trata del Festival Nacional y Reinado folclórico de El fique en mes de Julio, los artesanos que bajan de la sierra nevada exponen sus mochilas, chinchorros, hamacas, pelotas de cabuya y hojas de maguey.

El célebre compositor Marciano Martínez también nació en La Junta, tierra de cantores y desde los 22 años compuso “La Juntera” a una hermosa joven de nombre Beatriz Elena .Luego siguieron: Amarte más no pude, Espejismo, Por jugar al amor, Ay la vida, Pasajeros del vida y otros éxitos.

Nuestro viaje termina en la Finca Carrizal, donde nació Diomedes Diaz, llegamos  entre montañas y cardones guajiros que dominaron el paisaje durante todo el recorrido. Allí trabajaban sus padres en labores del campo, don Rafael María Diaz Maestre y Elvira Antonia Maestre Hinojosa, quienes tuvieron 9 hijos 5 hombres y 4 mujeres. En su composición, “26 de mayo”, describió así la tierra que lo vio nacer:

“Entre la Junta y Patillal

Sobre lomas y sabanas

Hoy canto versos del alma

Cuando empiezo  a recordar”

La Virgen del Carmen que le regaló Juancho Rois a Diomedes Diaz, la visitamos en la finca Los Brasilitos, a 20 minutos de Carrizal, siempre llena de flores, velas y una Biblia. Se nos vivieron a la mente sus versos:

“Me regaló Juancho Rois la virgen
me regalo la Virgen del Carmen,
y ahora, la tengo en Carrizal
la tierra, donde yo nací…”

 

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