ESPIRITUALIDAD

Espiritualidad | El temporal no ocultará la luz del sol

Pinterest LinkedIn Tumblr

Más allá de la tormenta, podremos superar este temporal y, mejor aún, salir fortalecidos de este momento tan difícil.

Si llueve fuerte y a pesar de ello las nubes grises no logran tapar el sol, es porque la esperanza brilla más. Esa circunstancia nos recuerda que muy pronto aparecerá en el cielo una banda de colores que nos reconciliará con la vida.

Desde el punto de vista espiritual, esta clase de imagen es un aviso alentador. Es un indicio de que, por más que llueva en nuestro corazón y de que el temporal sea implacable, siempre podremos ver la luz blanca del Sol y la Bendición de Dios.

Es por eso que, más allá de la adversidad, es posible tener una mirada distinta de todo lo que nos está pasando; al menos una más revitalizante.

La idea no es hacer como si nada ocurriera, ni mucho menos se trata de tomar las cosas con ligereza; es más bien tener el valor de creer en la salida de ese sol radiante en medio del tiempo gris y nutrir un sustento importante para no caer en la desesperación, ni ahondar una crisis que solo terminará haciéndonos más daño.

Es obvio que no podemos evitar que ocurran eventos que nos produzcan tensión, pero sí está en nosotros el poder cambiar la manera de interpretar lo que pasa a nuestro alrededor y, sobre todo, reaccionar ante cada circunstancia que golpee a nuestra alma.

Conozco a muchas personas con duras historias de vida en las que han protagonizado y experimentado tragedias o situaciones difíciles, pero que han logrado levantarse e incluso han alcanzado una mejoría que se ha traducido en estados alejados de la depresión y del abatimiento.

Para enfrentar los momentos difíciles será preciso un espíritu que sea capaz de mantenerse inmune al pesimismo y a la amargura, tan virales en estos tiempos de pandemia.

Asumir los duros momentos es una cuestión fundamental si pretendemos levantarnos del golpe o al menos no palidecer en esta complicada época.

Lo cierto del caso es que no podemos seguir acumulando tantas tristezas, preocupaciones, recriminaciones ni mucho menos temores, porque eso terminaría minando más nuestro estado de ánimo.

Es claro que necesitamos tomarnos el tiempo suficiente para levantar la mirada. Hablo de ese momento de asimilación que se debe respetar para poder lograr el equilibrio más adelante.

A todos nos urge sobreponernos a este temporal que, como nunca antes, nos ha traído dolores y tribulación.

Si bien debemos aceptar las decisiones de Dios, nos es preciso recuperar el ritmo de vida normal a través de la oración y de la adaptación.

No se nos está permitido perder la esperanza y requerimos de una visión optimista que nos permita confiar en que sí es posible que nos ocurran cosas buenas.

Además, el arco iris nos iluminará el cielo y Dios nos volverá a dar estabilidad, no solo acampando el temporal, sino bendiciéndonos y dejándonos de cada hecho una gran lección que podremos utilizar para que en nuestro futuro actuemos de una forma más resiliente.

¡Muy pronto esta tormenta pasará!

Por: Euclides Kilô A. Vía Vanguardia

Comments are closed.