MASCOTAS

Para tener en cuenta a la hora de adoptar mascota

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En mayo de este año, una noticia se volvió viral en las redes sociales: una modelo y actriz polaca, Aleksandra Prykowska, fue mordida en la cara por un perro adoptado y le desfiguró el rostro.

La mujer contó que después de tener por un tiempo el perro en su casa, este se había vuelto agresivo y que en el refugio donde lo había adoptado no le habían advertido sobre los posibles riesgos. Los del refugio, por su parte, le respondieron que ella no había participado en los cursos de entrenamiento.

La verdad sobre lo que sucedió en este caso en la relación entre el perro, su nueva dueña y la casa de adopción es un misterio que deberán resolver entre ellos, pero lo que sí dejó esa historia en muchas personas fue la pregunta de cómo adoptar un perro.
Lo primero que recomienda Jonathan Barreto, coordinador de la Fundación Huellas, Perros al Servicio, es que “si vas a tener un perro, te tienes que capacitar antes, con eso evitamos mucho maltrato y abandono”.

Quien adopta tiene que ser totalmente responsable y saber que necesita destinarle tiempo y recursos al animal. Un perro requiere que lo saquen a pasear, que lo cuiden, que le jueguen, que le den comida y le paguen atención médica; por eso, el dinero también es importante.
También es necesario analizar las características del espacio físico donde va a vivir el animal y la raza que se va a adoptar. Si el animal es grande y necesita actividad física, no estará a gusto en un lugar pequeño y con un dueño que no tenga tiempo para salir a caminar, a jugar y a correr. Esto traerá problemas en la convivencia.

En cuanto a la raza, existen unas más calmadas que otras, unas a las que les cuesta más la soledad, perros de compañía, perros para cuidar. La persona debe informarse, sobre todo, de cuál es la mejor para lo que quiere y necesita.
Un buen refugio, que sea responsable y cuide a los animales, está en capacidad de ayudar al cliente a resolver todas sus dudas.
Por otra parte, es importante también tener en cuenta si en la casa hay bebés y niños. Como explica Barreto, a veces no es muy prudente que a una casa donde hay un niño de tres años y un bebé recién nacido llegue un ser vivo más que necesita atención, cuidado y entrenamiento.

Un cachorro es como tener otro niño de tres a cinco años en la casa, que se hace popó por todas partes mientras aprende, que muerde las cosas y quiere jugar la mayoría del tiempo. En un caso como el descrito, puede ser mejor esperar a que los niños de la familia hayan crecido un poco más para que los padres puedan prestarle atención a la mascota.

La edad sí cuenta

No todos los animales que están para adopción son de las mismas edades; de hecho, muchos ya son adultos y mayores, y estos son diferentes de los cachorros. Como explican en la Fundación Tepa, el cachorro requiere mayor atención y cuidado porque es más juguetón, necesita ser entrenado y educarlo muy bien, exige ser paciente mientras aprende.
El perro adulto, en cambio, ya tiene formados su personalidad y su carácter. En su experiencia, las dueñas de la fundación han visto que estos perros se adaptan muy bien a su nuevo hogar y son muy pocos los casos que requieren un profesional para su adaptación a un nuevo hogar.

El profesional que puede ayudar en casos difíciles es un etólogo, que estudia el comportamiento de los animales y ayuda a las familias a corregir lo que sea necesario para que funcione la relación entre la mascota y sus dueños.
Es importante entender que los perros son jerárquicos y sociales, por lo tanto, necesitan desde cachorros conocer y asumir su puesto en la familia y fuera de ella. Por eso es tan importante que quien adopta un perro aprenda a educarlo, a fijar normas y cumplirlas.
Lo más importante para que todo esto funcione es que, como dice Barreto, los nuevos dueños entiendan que a su casa va a llegar un ser sintiente que requiere amor y cuidados, y no un objeto, una cosa más que se puede poner y dejar por ahí.
Por último, la persona decide qué animal llevar a su casa después de estar capacitada y correctamente informada.

A planear el proceso

Muchos centros de adopción de perros y gatos les exigen a los posibles adoptantes que llenen formularios en los que
les preguntan sobre su experiencia con animales, por qué quieren adoptar y datos generales de cómo viven.

Antes de la pandemia, algunos refugios hacían visitas domiciliarias para asegurarse de que el animal iba a estar bien atendido y en un espacio seguro.
Después de esto, la familia es aceptada o no para adoptar. Algunas veces, en zonas con sobrepoblación de fauna callejera, no la autorizan.

Preguntas para el centro de adopción

Cuando usted vaya a adoptar un perro, puede asegurarse de que va a seguir un buen proceso si tiene la información correcta, por eso pregunte en el centro de adopción:
¿Cuánto tiempo lleva el perro en el refugio desde que lo recogieron? Esto es importante, porque muchos animales que han sido abandonados o maltratos requieren cuidados especiales para adaptarse a sus nuevos hogares y cuando ya han sido tratados por un buen tiempo con cariño y cuidados amorosos en el refugio o en la fundación, será más fácil que el animal se adapte a su nueva familia.

¿Prestan servicio de acompañamiento, capacitación y asesoría? Esta ayuda puede ser muy útil para resolver problemas que se pueden presentar en la casa por no saber cómo manejar al animal.

¿Cómo es el carácter del perro? Cuando las fundaciones cuidan bien a los animales, los conocen y tienen claro qué familia o amo puede ser mejor para ellos, por eso es bueno escuchar los consejos de las personas del centro de adopción para tomar la decisión final de cuál perro llevarse a la casa.

¿Cómo está de salud la mascota? Este es un punto importante para que usted pueda organizar los cuidados especiales del animal si los requiere y hacer un presupuesto real sobre cuánto costará atenderlo.

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